El cuerpo es el primer territorio que habitamos. Cuidarlo, conocerlo y moverlo con conciencia es parte fundamental del desarrollo integral de las personas. Este pilar abarca la educación física, el deporte, el juego, la expresión corporal y todas las prácticas que fortalecen la salud física, la coordinación, la disciplina y la convivencia. No se trata solo de competir, sino de habitar el cuerpo de manera plena, generar hábitos de vida activa y construir comunidad a través del movimiento. Desde el juego infantil hasta la práctica deportiva consciente, aquí se promueve una relación saludable y gozosa con el cuerpo.